Seguramente más de una vez hemos escuchado esta frase. En mi ser, luego de leer los periódicos nacionales, resuena en mi cabeza con una amarga decepción: Cómo puede ser que este país viva en crisis tanto teniendo una historia tan grande?.
En mi secundaria he estudiado nuestra cíclica historia nacional: conflictos con sus arreglos (coimas?), los actores politicos, y las tan conocidas crisis económicas. Pero también, en cada ciclo surgen personajes que se destacan en su actividad y que hoy en dia son más valorados por los externos que por nosotros mismos (si no sabe a quien me refiero, tómese 1 minuto y juegue una claringrilla mental de Grandes Personajes Argentinos).
Mi pregunta es sencilla, ¿por qué este trasfondo cultural tan valioso no influye en la historia de un país en un crecimiento sostenible? si tengo aún tiempo pienso: ¿Que personaje de la actualidad se destaca de similar forma que en décadas pasadas?
Triste, porque si bien el rio de esta sociedad se centra en la crisis económica hasta de la sexta dimensión, creo que no reviste de tanta importancia como la crisis cultural-educacional que está atravesando nuestra nación.
Para ilustrar esta crisis, permitanme comentarles una anécdota: la semana pasada, regresando de unas vacaciones con mi comprometida y su primo (18 años) visualizamos a la altura de Cañuelas un micro que indicaba como destino Comodoro Rivadavia.
Inmediatamente la expresión fué: pobre gente, cuánto tiempo...En cambio, del primo, saltó la exclamación: y dónde queda eso? (Argentino de 18 años).
Que nos está pasando a los Argentinos?. Por qué cuando voy al Malba (que para los aún estudiantes es gratis) sólo encuentro cámaras reflex europeas?.Por qué hay gente abarrotada en los boliches bailables?
Por qué mi comprometida da clases en una escuela pública la cuál tiene un 90% de extranjeros que aprovechan más los recursos y las actividades de enseñanza que el 10% restante?Tratemos de impulsar una educación desde la luz de Cultura propia que nos queda hacia nuestros descendientes y ascendientes para que logremos ser aquella sociedad utópica que surge como respuesta al Gran Problema de la Argentina.